Esta reforma se concentró en los espacios sociales de la vivienda: cocina, comedor y living. El objetivo fue actualizar ambientes que habían quedado desactualizados, incorporando nuevas formas de uso, mayor capacidad de guardado y una identidad visual más definida.
La cocina fue completamente rediseñada a partir de una paleta de azules, maderas naturales y superficies claras, convirtiéndose en el elemento protagonista del proyecto. El diseño a medida permitió optimizar cada centímetro disponible e incorporar soluciones funcionales adaptadas a las necesidades y hábitos del cliente.
A través del color, el mobiliario y la selección de materiales, la intervención logró unificar cocina, comedor y living bajo un mismo lenguaje, aportando personalidad y coherencia a los espacios de uso cotidiano.
El resultado demuestra cómo una intervención puntual puede transformar por completo la experiencia de habitar una vivienda.