La transformación de este monoambiente tuvo como objetivo crear un espacio destinado a la exhibición, guardado y encuentro en torno al arte. A partir de una planta compacta, se buscó maximizar la funcionalidad sin resignar identidad.
La propuesta incorporó nuevos espacios de guardado, una cocina renovada para recibir visitantes y un acceso diseñado especialmente para aportar calidez y carácter. El color fue utilizado como recurso central para reflejar el espíritu creativo del proyecto y generar una atmósfera alegre y dinámica.
El resultado es un espacio flexible y contemporáneo, pensado para exhibir obras, recibir personas y disfrutar del arte en un entorno cuidado y con personalidad.